¿ QUÉ NOS DEFINE COMO
CENTRO ?
Promovemos la educación integral de los alumnos de acuerdo
con una concepción cristiana del hombre, de la vida y
del mundo, según el estilo de San Juan Bosco.
Popular: por el clima educativo que creamos.
Libre y abierto: defendemos los derechos de la familia y de
la Iglesia.
Evangelizadora y evangelizada: todos los componentes de la
Comunidad Educativo-Pastoral tenemos ocasión de conocer
y amar a Jesucristo.
Escuela de “tiempo completo”: alternamos el trabajo
y el estudio con actividades artísticas, recreativas,
culturales, religiosas, sociales, etc
Según el deseo de Don Bosco, la escuela salesiana
debe ser una familia en la que se cultiven las relaciones
personales, la solidaridad y la amistad, en ambiente de compromiso,
alegría y confianza.
¿ CUÁL ES NUESTRO ESTILO ?
En la acción educativa adoptamos el estilo heredado
de D. Bosco:
• El criterio preventivo, por el cual hacemos propuestas
de experiencias positivas de bien y desarrollamos en los jóvenes
actitudes que les permitan superar las situaciones que les
toca vivir. Todo ello considerando la fase de formación
en que se encuentran, circunstancias familiares y la necesidad
de esti
mular su sentido ético y religioso.
• El ambiente educativo, que debe distinguirse por el
espíritu de familia, el clima de alegría y el
sentido de la fiesta, la invitación a la creatividad
y la dedicación ilusionada al trabajo de cada día.
• La relación educativa personal, basada en la
familiaridad y en la confianza y hecha de simpatía
hacia el mundo de los jóvenes y de capacidad de acogida
y diálogo.
• La presencia-convivencia entre los jóvenes
por parte de los educadores, que participan en su vida, animan
sus iniciativas y les ofrecen elementos de continua maduración.
• La experiencia asociativa entre los alumnos como respuesta
a las exigencias juveniles de comunicación y convivencia,
como mediación entre el individuo y la comunidad, como
propuesta y experiencia de compromiso humano y cristiano.
• “Razón, religión y amor”,
es decir, el recurso a las fuerzas más profundas y
personales de cada alumno: la razón, el afecto y el
deseo de Dios.
• Nos proponemos favorecer la calidad educativa de nuestro
colegio mediante la implicación de todos los miembros
de la comunidad educativo-pastoral en un clima de relaciones
abiertas y constructivas.